Anne Clementine Cary nació con un don excepcional para la iluminación de libros. Con una inteligencia y dedicación inquebrantables, soñaba con convertirse en abadesa. Sin embargo, sin una dote, su camino la llevó a peregrinar por monasterios y abadías cistercienses, en un juego de poder entre reyes y obispos, hasta encontrar su lugar en Notre-Dame-la-Royale.
Desde su labor como iluminadora y espía junto a su deán, hasta su peregrinación por el Camino de Santiago acompañada de un maestro de obras cisterciense, su historia es un viaje fascinante y lleno de desafíos a través de la Europa medieval.
En el umbral de su 30 cumpleaños, una monja de Norwich del siglo XIV se confiesa a un franciscano, revelando una vida llena de secretos y aventuras.
Durante las horas laudes de rezo y oración, Fray Huberto le realiza siete acusaciones que ella rechaza con valentía, entre delirios y agotamientos, entrando en trance en doce momentos de éxtasis y gozo. En una intensa diatriba con el fraile, Anne cuestiona con pasión el papel de la mujer en los cenobios, los palacios y la vida cotidiana, ofreciendo una crítica feminista audaz a los grandes filósofos de la época, tanto dentro como fuera de la iglesia católica.
GÉNESIS DE UNA ANCLADA
Anne Clementine Cary nació con un don excepcional para la iluminación de libros. Con una inteligencia y dedicación inquebrantables, soñaba con convertirse en abadesa. Sin embargo, sin una dote, su camino la llevó a peregrinar por monasterios y abadías cistercienses, en un juego de poder entre reyes y obispos, hasta encontrar su lugar en Notre-Dame-la-Royale.
Desde su labor como iluminadora y espía junto a su deán, hasta su peregrinación por el Camino de Santiago acompañada de un maestro de obras cisterciense, su historia es un viaje fascinante y lleno de desafíos a través de la Europa medieval.
En el umbral de su 30 cumpleaños, una monja de Norwich del siglo XIV se confiesa a un franciscano, revelando una vida llena de secretos y aventuras.
Durante las horas laudes de rezo y oración, Fray Huberto le realiza siete acusaciones que ella rechaza con valentía, entre delirios y agotamientos, entrando en trance en doce momentos de éxtasis y gozo. En una intensa diatriba con el fraile, Anne cuestiona con pasión el papel de la mujer en los cenobios, los palacios y la vida cotidiana, ofreciendo una crítica feminista audaz a los grandes filósofos de la época, tanto dentro como fuera de la iglesia católica.